Tres Claves:
1. Líderes industriales interpretan los ataques del presidente Milei a empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla como una estrategia oficial para encontrar un culpable por la destrucción del empleo formal ante el temor por el aumento del desempleo .
2. Un informe reservado que circula entre empresarios revela que el desempleo trepó al 32% en el ranking de preocupaciones ciudadanas, desplazando a la inflación, mientras la imagen negativa de Milei escaló al 63% y Cristina Kirchner repunta con 41% de positiva .
3. Sectores industriales de Tucumán expresaron su «profunda preocupación y rechazo» a los ataques, defendiendo que «la industria argentina no roba: trabaja, invierte y crea valor» en medio de una movida anónima que busca acercar la voz fabril a la conversación pública .
El enésimo ataque del presidente Javier Milei al empresario Paolo Rocca, dueño de Techint, y a Javier Madanes Quintanilla, de Aluar y Fate, dejó de ser leído por el círculo rojo como un mensaje de fortaleza interna o un aleccionamiento a eventuales díscolos. Según publicó Perfil este domingo, ahora se instaló la idea de que al Gobierno le empezó a pegar la crisis de fin de ciclo y necesita encontrar un responsable de la destrucción del empleo formal: la industria .
La virulencia de la Casa Rosada responde al pánico que generan los números que circulan entre empresarios. Un informe al que accedió el medio en exclusiva muestra que el desempleo trepó al 32% en el ranking de principales preocupaciones ciudadanas, desplazando por completo a la inflación y ubicándose apenas por detrás de los miedos a la corrupción (40%) y al propio sistema político. El mismo documento expone una caída abrupta en la figura de Milei, cuya imagen negativa escaló al 63%, mientras Cristina Fernández de Kirchner capitaliza el malhumor y consolida un repunte con imagen positiva del 41% .
En la semana, la Unión Industrial de Tucumán (UIT) expresó su «profunda preocupación y rechazo» a los ataques. «Resulta injusto y profundamente ofensivo que se ataque de manera generalizada a quienes sostenemos la producción, generamos empleo formal y mantenemos en pie a miles de familias argentinas», manifestaron los dirigentes, agregando que «defender la producción local no es un delito, sino una condición estrictamente necesaria para construir un país con desarrollo y oportunidades para todos» .
Paralelamente, surgió una movida anónima de un grupo de industriales jóvenes que apeló a la conversación pública para defenderse del ataque libertario a través de spots caseros. «¿Chorros? Eso dicen cuando hablan de industria nacional. Y puede ser, porque por afano somos los que más empleo generamos. Por afano somos los que más invertimos. Por afano somos los que mejores salarios pagamos», dice la pieza audiovisual que busca saltar el cerco y acercarse a la calle .
