Tres Claves:
1. Este lunes comenzó un paro nacional en las universidades públicas de todo el país, convocado por las federaciones Conadu y Conadu Histórica, con una medida de dos etapas: del 16 al 21 de marzo y luego del 23 al 30.
2. Los gremios docentes denuncian que el salario real de los profesores se encuentra 35,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023 y hasta 2,7% por debajo de los peores registros de 2004, mientras exigen la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
3. El conflicto afecta a universidades de todo el país, incluyendo UBA, UNC, UNLP, UTN, UNR, UNT, UNNE, UNCAus, UNSa, UNER y UNJosé C. Paz, con miles de estudiantes como «principales rehenes de una disputa que, una vez más, perjudica a los argentinos».
Este lunes 16 de marzo comenzó un nuevo paro nacional en las universidades públicas de todo el país, una medida impulsada por las federaciones Conadu y Conadu Histórica que decidieron un cese de actividades en dos etapas: del 16 al 21 de marzo y luego del 23 al 30. La protesta tiene un alcance nacional y suma adhesiones significativas en la mayoría de las casas de estudio .
El conflicto no solo enfrenta a los gremios con la Casa Rosada por la reestructuración presupuestaria, sino que también revive la disputa por los llamados «fondos universitarios», un universo donde coexisten recursos para salarios, funcionamiento, infraestructura, institutos, hospitales, investigación y estructuras administrativas con fuerte peso político. Los gremios exigen la plena aplicación de la ley aprobada por el Congreso que obliga al Estado a actualizar salarios docentes y no docentes, actualizar presupuestos de funcionamiento, becas, hospitales universitarios y áreas de ciencia y tecnología, con un costo estimado por la Oficina de Presupuesto del Congreso en alrededor del 0,23% del PBI .
Laura Carboni, secretaria general del gremio, declaró que desde noviembre de 2023 perdieron el equivalente a 11,5 salarios y denunció que «por cada tres meses trabajados, solo pagaron dos». Por su parte, los docentes agrupados en AGD UBA fueron más allá y votaron un paro «indefinido» hasta que se pague el ajuste salarial que, según ellos, surge de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 .
La medida afecta el inicio y la continuidad de las clases en gran parte del sistema público y vuelve a dejar a miles de estudiantes como los principales damnificados. Según datos citados en el debate presupuestario, alrededor del 90% del presupuesto universitario se concentra en salarios y funcionamiento básico, dejando escaso margen para infraestructura, investigación y expansión .
