Las emisiones brutas de gases de efecto invernadero bajaron un 16,7% en 2024, impulsadas por la caída de la deforestación. Sin embargo, el aumento de incendios y emisiones en energía e industria pone en peligro la meta climática nacional para 2025.
TRES CLAVES:
1. Emisiones brutas cayeron a 2.145 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2024, un 16,7% menos que en 2023.
2. Incendios forestales emitieron 241 millones de toneladas de CO2, récord histórico y no contabilizados oficialmente.
3. Mato Grosso emitió 60 toneladas de CO2 per cápita, casi tres veces más que Estados Unidos.
La reducción de emisiones en Brasil durante 2024 se debe principalmente a la disminución del 32,5% en las emisiones por cambio de uso de suelo, especialmente en la Amazonía y el Cerrado.
Sin embargo, el Observatorio del Clima proyecta que Brasil no alcanzará la meta climática para 2025 sin ampliar las acciones más allá del combate a la deforestación, incluyendo medidas en energía, industria y control de incendios
Mientras la agropecuaria mostró una leve reducción del 0,7%, los sectores de energía, procesos industriales y residuos aumentaron sus emisiones, con incrementos de hasta 3,6%. La concentración de emisiones per cápita en estados amazónicos como Mato Grosso, que supera ampliamente a países desarrollados, refleja la persistencia de desafíos regionales.
El Observatorio del Clima proyecta que Brasil no alcanzará la meta climática para 2025 sin ampliar las acciones más allá del combate a la deforestación, incluyendo medidas en energía, industria y control de incendios. Actualmente, la mitigación depende principalmente del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama), lo que indica la necesidad de una estrategia multisectorial para cumplir con los compromisos internacionales.
