El presidente Lula criticó incrementos injustificados en los precios de diésel, alcohol y gasolina, vinculados al contexto internacional, y anunció investigaciones para controlar posibles abusos en el mercado.
TRES CLAVES:
1. El gobierno redujo tributos y propuso subsidios para mitigar el impacto del alza del petróleo.
2. Se activaron controles con Policía Federal y organismos fiscales para investigar aumentos excesivos.
3. Lula pidió a los estados reducir o eliminar el impuesto sobre combustibles para contener costos.
Durante la 17ª Caravana Federativa en São Paulo, Lula atribuyó la subida de precios de combustibles al encarecimiento internacional del petróleo, ligado a tensiones en Medio Oriente.
Sin embargo, señaló que el aumento no se justificaba completamente, ya que también subieron el alcohol y la gasolina sin razones claras.
El mandatario acusó a sectores del mercado de aprovechar la coyuntura para obtener ganancias excesivas en detrimento de la población. En respuesta, el gobierno activó mecanismos de control con la Policía Federal, el Servicio de Impuestos Internos y organismos de defensa del consumidor para investigar posibles abusos en la fijación de precios.
