La isla adaptó su calendario escolar y modalidad de enseñanza para garantizar la continuidad y calidad educativa ante la escasez de combustible y limitaciones energéticas.
TRES CLAVES:
1. Cuba adaptó su sistema educativo a la escasez de combustible.
2. La educación primaria funciona en doble sesión y el 12º grado mantiene máxima presencialidad con 15 días adicionales para exámenes.
3. Las universidades adoptaron el modelo semipresencial.
El sistema educativo local enfrenta la crisis energética con ajustes en horarios, modalidades y calendarios para minimizar el impacto en la calidad y continuidad del curso escolar.
La ministra de Educación destacó que es prioritario mantener la presencialidad, especialmente en el último año de secundaria, y proteger la educación en la primera infancia y especial.
En la educación superior, la combinación de clases presenciales y a distancia responde a la dificultad de transporte por la escasez de combustible, con planes de estudio adaptados a las condiciones locales.
Las autoridades insisten en que, pese a las restricciones económicas y energéticas, la educación seguirá siendo un eje estratégico para Cuba.
