Un estudio conjunto de la OIT y el Banco Mundial revela que la inteligencia artificial generativa afectará más rápido y con mayor intensidad a los empleos en economías avanzadas, mientras que las brechas digitales limitan las oportunidades en países en desarrollo.
TRES CLAVES:
1. La IA generativa expone más a empleos administrativos y profesionales en economías avanzadas.
2. En países en desarrollo, los trabajos vulnerables a la automatización suelen estar conectados, acelerando posibles pérdidas laborales.
3. La falta de acceso a Internet y tareas más rutinarias reducen las ganancias de productividad en economías de bajos ingresos.
El análisis de la OIT y el Banco Mundial abarca 135 países y dos tercios del empleo mundial, destacando que la infraestructura digital y la naturaleza del trabajo determinan el impacto de la IA generativa.
En economías avanzadas, la mayor exposición en ocupaciones administrativas y profesionales puede traducirse en cambios rápidos en el mercado laboral.
En contraste, en los países en desarrollo, aunque la exposición es menor, las limitaciones estructurales y la brecha digital frenan el aprovechamiento de la tecnología.
Muchos trabajadores en empleos vulnerables están conectados, lo que podría acelerar la automatización y la pérdida de empleos considerados de mejor calidad, especialmente para mujeres y jóvenes.
Además, las diferencias en las tareas laborales, con menos actividades analíticas y mayor dependencia de trabajos rutinarios, reducen el potencial de mejoras en productividad.
La investigación enfatiza la necesidad de políticas que mejoren la conectividad, desarrollen competencias y fortalezcan la protección social para distribuir equitativamente los beneficios de la IA generativa.
