El gobierno uruguayo anunció un incremento promedio del 7% en gasolina, diésel y supergás a partir de abril, una suba menor al alza internacional del petróleo que supera el 30% en una medida que busca contener el impacto económico local sin afectar al transporte público.
TRES CLAVES:
1. El precio internacional del petróleo subió de 70 a más de 100 dólares entre febrero y marzo, un aumento superior al 30%.
2. El ajuste en combustibles es del 7%, frente a un aumento potencial del 13% en nafta y hasta 44% en gasoil según el Precio de Paridad de Importación.
3. El costo fiscal estimado para mitigar el impacto y evitar trasladar el aumento total es de 30 millones de dólares.
Uruguay enfrenta un contexto global de fuerte incremento en los precios del petróleo, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, la estrategia del Gobierno busca amortiguar el impacto en la economía y proteger a los consumidores, especialmente evitando que el transporte colectivo aumente sus tarifas.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, destacó que el aumento internacional del petróleo es el más significativo desde 1990, pero que Uruguay optó por una política de mitigación.
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone — por su parte— señaló que el Estado asumirá un costo fiscal de 30 millones de dólares para evitar que el incremento global se traslade íntegramente a los precios internos.
