El gobierno chileno frenó la regularización masiva de migrantes impulsada por la administración de Gabriel Boric y prepara dos proyectos de ley para sancionar el ingreso irregular y la ayuda a migrantes indocumentados.
TRES CLAVES:
1. Se suspendió la regularización de 182.000 migrantes que se empadronaron bajo el gobierno de Boric.
2. El gobierno identificó que 6.000 de esos migrantes empadronados ya cometieron delitos en Chile.
3. Kast ordenó construir barreras en la frontera norte y enviará al Congreso leyes para penalizar la migración irregular.
El Gobierno de José Antonio Kast, que argumentó un vínculo directo entre la migración irregular y el aumento de la delincuencia, aseguró que la medida afecta a 182.000 personas que participaron en un proceso de empadronamiento voluntario.
El presidente también anunció la construcción de barreras en la frontera con Perú, con un plazo de 90 días para su finalización, el despliegue de más militares y tecnología para controlar el ingreso irregular y anunció que enviará al Congreso dos proyectos de ley para sancionar a quienes faciliten la entrada irregular y otro para criminalizar el ingreso ilegal.
Aunque descartó redadas masivas, el mandatario advirtió que todos los migrantes deberán regularizar su situación ante el Estado en una medida que afecta a unos 337.000 migrantes irregulares.
