En una columna publicada en Clarín, Jorge Argüello —exembajador argentino ante la ONU y en Estados Unidos— alertó sobre la falta de reacción de América Latina frente a los cambios geopolíticos globales.
1. Un mundo en transformación acelerada: Argüello sostiene que el sistema internacional atraviesa una reconfiguración profunda que redefine poder, comercio y alianzas.
2. América Latina sin estrategia común: la región aparece fragmentada y sin coordinación, lo que limita su capacidad de incidir en el nuevo escenario global.
3. El riesgo del “delay”: la demora en tomar decisiones estratégicas puede dejar a los países latinoamericanos fuera de oportunidades clave.
En su columna publicada en Clarín, Jorge Argüello —exembajador argentino ante la ONU y en Estados Unidos— plantea que el principal problema de América Latina no es el cambio global en sí, sino su dificultad para adaptarse a tiempo. Según su análisis, el mundo atraviesa una etapa de redefinición estructural en la que las grandes potencias reorganizan sus estrategias políticas, económicas y tecnológicas.
El exdiplomático advierte que, frente a este escenario, la región carece de una visión común y de mecanismos efectivos de coordinación. La fragmentación política y la ausencia de consensos estratégicos impiden que América Latina pueda posicionarse como un actor relevante en la nueva arquitectura internacional, quedando muchas veces relegada a un rol reactivo.
En ese contexto, Argüello introduce el concepto de “delay” estratégico para describir la tendencia regional a actuar tarde frente a los cambios globales. Esa demora, sostiene, implica perder oportunidades en áreas clave como el comercio, la innovación tecnológica y la inserción internacional, en un momento en que el mundo redefine reglas y jerarquías de poder.
