Congresistas demócratas reportaron una reclusión prolongada de niños que habitan en condiciones inhumanas en centros de detención migratoria, especialmente en Dilley, Texas, y exigen su cierre y reunificar las familias separadas.
TRES CLAVES:
1. En el centro de Dilley hay unas 400 personas, incluyendo 77 menores y 49 familias, algunas detenidas más de un año.
2. En enero, más de 73.000 migrantes estaban bajo custodia en EEUU, cifra récord desde 2001.
3. Se reportan violaciones de derechos humanos, falta de atención médica y tratos racistas.
Los congresistas Joaquín Castro y Greg Casar visitaron el centro de detención de Dilley, Texas, donde constataron la presencia de alrededor de 400 personas, entre ellas 77 menores y 49 familias, varias de ellas ya llevan más de un año privadas de libertad, situación considerada como una grave violación a los derechos humanos.
Los legisladores denunciaron la falta de atención médica adecuada, malos tratos y agresiones verbales con tintes racistas.
La cifra de migrantes detenidos en Estados Unidos alcanzó en enero de este año un récord histórico, con más de 73.000 personas bajo custodia, según datos oficiales.
Ante esta situación, los congresistas demócratas reclamaron el cierre de estos centros, los calificaron como «cárceles para la infancia», y exigieron la liberación inmediata de los niños y realizar la reunificación familiar.
