Con la mediación de Pakistán, comenzaron negociaciones de paz tras el alto el fuego mientras se mantiene la tensión en la región.
TRES CLAVES:
1. Trump advirtió a Irán que no imponga aranceles a petroleros en el estrecho de Ormuz.
2. Israel desmanteló más de 4.300 posiciones de Hezbollah y eliminó 1.400 combatientes.
3. Kuwait condenó ataques iraníes en su territorio y pidió cese inmediato de hostilidades.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con Pakistán como mediador, comenzaron en un contexto de alto el fuego tras semanas de combates.
El presidente Trump expresó “gran optimismo” y advirtió a Irán contra la imposición de aranceles a petroleros en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el líder supremo iraní afirmó que no busca conflicto armado, pero que tampoco cederá en lo que consideran los derechos legítimos del país.
La región sigue marcada por la violencia. Israel reportó haber destruido miles de posiciones de Hezbollah en Líbano y eliminado a más de 1.400 combatientes del grupo terrorista, que respondió con el lanzamiento de misiles a una base naval israelí. Kuwait denunció ataques iraníes en su territorio y exigió el fin inmediato de las hostilidades.
En este escenario, la guerra provocó miles de muertes aunque la tregua actual ofrece una ventana para el diálogo con consecuencias aún desconocidas.
