El conflicto entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en Sudán, iniciado en abril de 2023, ya provocó una grave crisis humanitarian, indicios de genocidio y desplazamientos masivos mientras las partes no logran avanzar en negociaciones para alcanzar la paz.
TRES CLAVES:
1. La guerra comenzó por disputas internas entre el Ejército y las RSF, que controlan zonas clave como Darfur y Jartum.
2. En 2023, las RSF cometieron masacres, incluida la de más de 800 personas en Ardamata.
3. La ONU aprobó en marzo de 2024 un cese de la violencia, pero las negociaciones fracasan por la negativa a retirar a las RSF.
El conflicto en Sudán estalló tras meses de tensiones entre el Ejército, liderado por Abdelfatá al Burhan, y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), comandadas por Mohamed Hamdan Dagalo en disputas surgidas por el intento de integrar a las RSF en las Fuerzas Armadas y el control de recursos y poder.
Desde entonces, la guerra dejó miles de civiles atrapados en zonas de combate, con la capital Jartum y regiones como Darfur y Kordofán como principales escenarios.
La violencia escaló con episodios de atrocidades cometidas por las RSF, incluyendo asesinatos y masacres contra comunidades locales.
A pesar de la presión internacional y la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que exige un alto al fuego, las partes mantienen posiciones irreconciliables.
El Ejército exige la retirada total de las RSF antes de cualquier acuerdo, mientras que éstas formaron un gobierno paralelo y continúan ataques coordinados.
La guerra se ha internacionalizado con apoyos de países como Emiratos Árabes Unidos a las RSF y Egipto, Irán y Turquía a las autoridades sudanesas en un entramado regional que complica aún más la resolución del conflicto, que entra en su cuarto año sin perspectivas claras de paz y con una crisis humanitaria que se agrava.
La campaña coordinada de destrucción de las comunidades no árabes dentro y alrededor de la ciudad de Al Fasher, en la región sudanesa de Darfur, llevada a cabo por las Fuerzas de Apoyo Rápido, presenta «signos que apuntan hacia un genocidio», concluyó un informe de la misión independiente de la ONU en el país.
Además de documentar crímenes de guerra y de lesa humanidad, la Misión Internacional Independiente de Investigación en Sudán, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, encontró evidencias de al menos tres actos subyacentes de genocidio por parte de este grupo paramilitar en conflicto con el ejército sudanés desde abril de 2023.
