Con el 90% de votos escrutados, Roberto Sánchez alcanzó el 12% y desplazó al ultraconservador Rafael López Aliaga, asegurando su lugar en la segunda vuelta contra Keiko Fujimori el 7 de junio.
TRES CLAVES:
1. Sánchez subió del sexto al segundo puesto gracias al conteo tardío del voto rural.
2. Keiko Fujimori lidera con el 17% de los votos escrutados.
3. López Aliaga denunció fraude y convocó a una protesta ante el Jurado Nacional de Elecciones.
El avance de Roberto Sánchez en el escrutinio de las elecciones presidenciales peruanas refleja la influencia decisiva del voto rural, que favorece a la izquierda vinculada al expresidente Pedro Castillo.
Sánchez, diputado y exministro, logró superar por apenas 15.000 votos a Rafael López Aliaga.
La derecha, representada por Fujimori y López Aliaga, no logró captar el respaldo del interior del país, donde predomina un voto de protesta contra las élites políticas.
La demora en la apertura de mesas y el sistema de conteo por orden de llegada, que prioriza inicialmente los votos urbanos, generaron tensiones y acusaciones de fraude por parte de López Aliaga, aunque la Misión de Observadores de la Unión Europea descartó irregularidades.
Sánchez prometió respetar el voto rural y llamó a movilizarse solo si se presentan pruebas concretas de fraude.
La segunda vuelta del 7 de junio definirá al próximo presidente en un contexto de alta polarización y desconfianza electoral.
