Venezuela registró un aumento significativo en su producción petrolera en marzo, en contraste con una fuerte caída en grandes productores del Golfo, en un contexto internacional marcado por tensiones energéticas.
Tres claves:
1. Venezuela aumentó su producción en 75 mil barriles diarios en marzo (+7,3%), acercándose a los 1,1 millones de bpd.
2. Países clave como Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait registraron caídas de entre 1 y más de 2 millones de bpd.
3. El contraste refleja un reordenamiento del mapa energético global, con Venezuela ganando peso relativo.
La producción petrolera venezolana mostró un repunte relevante en marzo, con un incremento de 75 mil barriles diarios respecto al mes anterior, lo que representa una suba del 7,3%. Con este avance, el país se aproxima a los 1,1 millones de barriles diarios, consolidando una tendencia de recuperación en su industria energética.
Este crecimiento se da en un contexto internacional particular, donde varios de los principales productores del Golfo experimentaron caídas abruptas en su producción. Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait registraron descensos que en algunos casos superan el millón de barriles diarios, generando un fuerte impacto en la oferta global de petróleo.
La combinación de ambos movimientos —suba en Venezuela y caída en Medio Oriente— configura un escenario de reequilibrio en el mercado energético. En este contexto, la producción venezolana adquiere mayor relevancia relativa, en medio de tensiones geopolíticas que afectan las rutas y capacidades de producción tradicionales.
