La Eurocámara advierte que Turquía no progresará en su ingreso a la UE si no fortalecer la independencia judicial, protege la libertad de prensa y frenarla represión política.
TRES CLAVES:
1. El proceso de adhesión está paralizado desde 2018 por deficiencias en derechos humanos y Estado de derecho.
2. Se exige proteger a periodistas, garantizar libertad de expresión y acabar con juicios políticos.
3. La UE mantiene la cooperación sectorial y asistencia financiera pese a la falta de avances democráticos.
El Parlamento Europeo dejó en claro que Turquía debe implementar reformas democráticas esenciales para avanzar en su adhesión a la Unión Europea.
Entre las demandas prioritarias figuran la independencia judicial, la protección de la libertad de prensa y el fin de la represión contra la oposición y voces críticas deficiencias que han estancado el proceso desde 2018, a pesar de las declaraciones oficiales turcas que reiteran su compromiso con la UE.
Aunque Turquía sigue siendo un socio estratégico para la UE y la OTAN, la Eurocámara lamenta que el país pierda la oportunidad de sumarse al bloque por no cumplir con los estándares democráticos, y debido a ello insiste en reactivar el diálogos y modernizar la unión aduanera, además de mantener y aumentar la ayuda financiera a la sociedad civil y organizaciones de refugiados en Turquía.
La Eurocámara también reclamó a la UE y a sus estados miembros adoptar una postura más firme para defender el Estado de derecho en Turquía, subrayando la importancia de la cooperación en seguridad regional dada la situación geopolítica actual.
