En su visita a Camerún, el Papa pidió un examen de conciencia para romper la corrupción que paraliza al país y agregó que para la paz se necesitan líderes con «la mente clara y la conciencia íntegra».
TRES CLAVES:
1. El Papa definió la paz como “desarmada”, basada en amor, justicia y sin miedo ni armamentos.
2. Criticó la corrupción en Camerún y pidió transparencia y respeto al estado de derecho para restaurar la confianza.
3. El vicepresidente de EE.UU. defendió la teoría de la guerra justa, en contraste con la postura pacifista del Papa.
Durante su viaje por África, el Papa visitó Camerún, un país marcado por una guerra civil y una larga presidencia sin cambios políticos significativos.
En su discurso ante las autoridades, subrayó que la paz debe ser un rechazo total a la violencia y no puede reducirse a un simple slogan, y destacó la importancia de resolver conflictos mediante la empatía y la esperanza, y no con amenazas ni armamentos.
El Pontífice denunció la corrupción que afecta a la democracia camerunense y llamó a un examen de conciencia para garantizar la seguridad respetando los derechos humanos.
Camerún es un país asolado por una guerra civil y gobernado por Paul Biya, quien supera los 90 años.
Conocido como la «pequeña Africa» por su diversidad de paisajes, grupos étnicos y culturas, dista mucho de ser un país armonioso. Sin embargo, para la visita del Papa, las partes en conflicto acordaron una tregua de unos días.
En su primer discurso en el país, ante las autoridades reunidas en el Palacio Presidencial, el Papa hizo hincapié en la necesidad de «rechazar la lógica de la violencia y la guerra, y abrazar una paz basada en el amor y la justicia.
Previamente, durante el vuelo de Argel a Yaundé, el Papa saludó a los periodistas y reiteró que «podemos vivir juntos en paz» y que «esto es lo que el mundo necesita oír hoy, y juntos podemos seguir dando testimonio».
