Chile comenzó un proceso de expulsión de migrantes irregulares mediante vuelos y traslados terrestres, mientras Perú activó un estado de emergencia en Tacna para controlar el aumento de flujos migratorios y actividades ilícitas en la frontera común.
TRES CLAVES:
1. Chile expulsará inicialmente a 40 migrantes irregulares vinculados al crimen organizado hacia Colombia, Ecuador y Chile.
2. Perú decretó estado de emergencia por 60 días en Tacna, con control policial y militar en cuatro distritos fronterizos.
3. Se implementan patrullajes, vigilancia con drones y cierre de pasos no autorizados para frenar la migración irregular y delitos asociados.
El presidente chileno José Antonio Kast anunció un plan de expulsión masiva de migrantes en situación irregular, en una medida que responde a la presencia de más de 300 mil extranjeros sin regularizar y que busca reducir el ingreso irregular mediante el cierre y control de fronteras.
Desde Perú, la respuesta inmediata fue la declaratoria de estado de emergencia en los distritos de Palca, Tacna, La Yarada-Los Palos y Tarata por 60 días.
El despliegue operativo incluye patrullajes motorizados, vigilancia aérea con drones, cámaras térmicas y vehículos blindados para asegurar el monitoreo continuo.
Además, se creó un Comando de Coordinación Operativa Unificada que integra fuerzas policiales, militares y autoridades locales para supervisar y ejecutar acciones en la frontera.
Estas medidas buscan contener el desplazamiento masivo de personas expulsadas desde Chile y evitar que las redes criminales aprovechen la situación para fortalecer actividades ilegales en la región fronteriza.
