Así lo reportó el gobierno de José Antonio Kast a través de más vuelos y traslados por tierra, para frenar la migración irregular que asocia con la criminalidad.
TRES CLAVES:
1. El primer vuelo con 40 deportados a Colombia, Bolivia y Ecuador ya se realizó.
2. Entre 2018 y 2026, se expulsaron más de 11.000 migrantes irregulares en Chile.
3. El Gobierno presentará un proyecto para criminalizar el ingreso irregular y sancionar a quienes lo faciliten.
El gobierno chileno activó una política más estricta contra la migración irregular, con la promesa de intensificar las expulsiones mediante vuelos y buses como parte de las medidas adoptadas por el presidente José Antonio Kast de aplicar “mano dura” ante la migración irregular, que vincula con el aumento de la criminalidad.
El primer vuelo con 40 personas deportadas a países vecinos ya se concretó, y se prevé que esta modalidad se mantenga de forma continua.
Durante los gobiernos anteriores de Sebastián Piñera y Gabriel Boric, se expulsaron 6.668 y 4.544 migrantes irregulares, respectivamente.
Además, el gobierno impulsa la construcción de zanjas en las fronteras con Perú y Bolivia para impedir ingresos irregulares y frenó los trámites de regularización para unos 180.000 extranjeros.
También enviará al parlamento un proyecto para que el ingreso irregular sea delito y para sancionar a quienes lo favorezcan.
Actualmente, en Chile viven más de 330.000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos.
