Michelle Bachelet, Rafael Grossi y Rebeca Grynspan expusieron sus planes para la Secretaría General de la ONU, destacando la necesidad de reformas y un rol activo ante los conflictos globales.
TRES CLAVES:
1. Bachelet propone rediseñar la ONU y prioriza el diálogo y los derechos de las mujeres.
2. Grossi apuesta por acción directa en zonas de conflicto y evitar alineamientos políticos.
3. Grynspan enfatiza paz, reforma y futuro, con foco en multilateralismo y colaboración con la sociedad civil.
Los tres candidatos latinoamericanos presentaron sus visiones para encabezar la ONU en un contexto de crecientes tensiones internacionales y cuestionamientos al sistema multilateral.
Michelle Bachelet destacó la necesidad de una ONU moderna que recupere la confianza mediante resultados concretos y un liderazgo inclusivo, aunque evitó profundizar en temas polémicos como Palestina y Cuba.
Rafael Grossi, con experiencia en energía atómica, propuso un enfoque más activo en terreno, señalando que la ONU debe resolver problemas prácticos y no limitarse a declaraciones diplomáticas.
Rebeca Grynspan, por su parte, planteó tres prioridades claras: paz, reforma y futuro, subrayando la importancia de adaptarse a cambios globales como la multipolaridad y la inteligencia artificial, además de fortalecer la participación de mujeres y países en desarrollo.
El proceso de selección avanza hacia una decisión del Consejo de Seguridad que se espera para finales de año, con la región latinoamericana buscando recuperar la Secretaría General después de más de tres décadas.
El cuarto postulante a la Secretaría General es el senegalés Macky Sall.
