La cifra ubica al país como el segundo en desempleo juvenil entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
TRES CLAVES:
1. El desempleo juvenil afecta al 25,3% de los jóvenes activos, el segundo más alto en la OCDE.
2. El 19,2% de los empleos en Costa Rica son vulnerables a la automatización por inteligencia artificial.
3. La participación laboral juvenil cayó del 17% en 2015 al 10,7% en 2025, con mayor impacto en mujeres jóvenes.
Costa Rica atraviesa una transformación demográfica con una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo y un mercado laboral que no absorbe a sus jóvenes.
La economía genera desigualdad, y los jóvenes con menor escolaridad y sin dominio del inglés enfrentan mayores dificultades para acceder a empleos formales.
La inteligencia artificial representa un riesgo adicional porque casi una quinta parte de los empleos podrían ser automatizados, especialmente por tecnologías capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma.
Sin embargo, Costa Rica lidera en la región en habilidades profesionales en IA, lo que abre una oportunidad si se logra capacitar adecuadamente a la juventud.
La OCDE recomienda implementar incentivos para el empleo formal, ampliar servicios de cuidado infantil y programas de capacitación laboral para reducir la exclusión.
Con un nuevo gobierno y mayoría legislativa, el país tiene la oportunidad de aplicar estas medidas y evitar que una generación quede atrapada entre un mercado laboral obsoleto y un futuro tecnológico para el que no está preparada.
