Nigeria dejó de depender exclusivamente de la exportación de crudo y comenzó a ganar peso como proveedor de combustibles refinados. La refinería Dangote, construida en Lagos con fuerte participación de ingeniería china, reordena la cadena energética africana.
Tres claves:
- La refinería Dangote, de 650.000 barriles diarios, permitió a Nigeria pasar de importar gasolina a exportar combustibles refinados.
- En marzo, Nigeria exportó alrededor de 44.000 barriles diarios de gasolina y realizó un envío de 317.000 barriles a Mozambique.
- El proyecto busca expandirse hasta 1,4 millones de barriles diarios, lo que consolidaría a Nigeria como potencia refinadora regional.
La refinería Dangote, ubicada en Lagos y considerada la mayor de África, marca un cambio estructural para Nigeria: un país históricamente exportador de crudo que durante décadas debió importar combustibles refinados a precios más altos. Con una capacidad de 650.000 barriles diarios, la planta empezó a cubrir la demanda interna y a colocar excedentes en otros mercados africanos.
El giro ya se refleja en los datos comerciales. En marzo, la refinería exportó 44.000 barriles diarios de gasolina, lo que permitió a Nigeria convertirse en exportador neto de nafta y reducir su dependencia de proveedores externos.
La expansión también alcanza a África oriental. Un cargamento de 317.000 barriles llegó a Mozambique, en lo que fue señalado como una primera entrega hacia esa región y una muestra del nuevo alcance continental del complejo energético nigeriano.
El proyecto tiene además una dimensión geopolítica: al refinar dentro del continente, Nigeria captura más valor agregado, fortalece su seguridad energética y reduce el espacio de los refinadores europeos que durante años abastecieron al mercado africano con combustibles procesados fuera de la región.
