Las olas de calor y lluvias irregulares afectan la siembra del maíz y el frijol, mientras suben los precios de insumos y combustibles.
TRES CLAVES:
1. La temporada de lluvias 2026 presenta precipitaciones irregulares y déficit de humedad, afectando cultivos clave.
2. El diésel subió entre 5% y 9% en pocos meses, encareciendo transporte y producción agrícola.
3. Seis departamentos están en “estrés” alimentario y la zona oriental ya enfrenta “crisis” por agotamiento de reservas.
El inicio de la temporada de lluvias en El Salvador está marcado por condiciones climáticas adversas, con lluvias por debajo del promedio y un déficit de humedad en suelos, especialmente en la zona occidental que dificulta la siembra y el desarrollo de cultivos básicos como maíz y frijol, esenciales para la alimentación local.
Paralelamente, el aumento en los precios del combustible y otros insumos agrícolas eleva los costos de producción y transporte, lo que se refleja en precios más altos del maíz blanco, un alimento básico.
Esta situación limita la capacidad de compra de las familias más vulnerables, que recurren a estrategias como la compra a crédito o la reducción de la calidad de su dieta.
La demanda laboral agrícola también se mantiene baja, reduciendo ingresos en zonas rurales.
Como consecuencia, varios departamentos ya presentan niveles de inseguridad alimentaria que van desde “estrés” hasta “crisis”, con un agravamiento esperado entre junio y septiembre.
