Una comisión europea de la ONU solicita que la OMS active la máxima alerta sanitaria internacional debido a los graves impactos del cambio climático en la salud.
TRES CLAVES:
1. Europa se calienta el doble que la media global desde mediados de los 90, aumentando riesgos sanitarios.
2. Subsidios a combustibles fósiles superan el 10% del gasto sanitario en 12 países europeos y son mayores que ese gasto en 4.
3. La quema de combustibles fósiles causa 600.000 muertes al año en Europa, más 60.000 por olas de calor.
La Comisión Paneuropea de Expertos sobre Cambio Climático y Salud instó a la OMS a declarar una emergencia sanitaria internacional por los efectos del cambio climático en la salud pública.
Esta medida sería la segunda en la historia tras la pandemia de COVID-19.
La comisión propone crear un centro de información climática para verificar datos científicos y recomienda que los gobiernos integren la crisis climática en sus políticas de seguridad y salud.
Además, alertan que los subsidios a combustibles fósiles y actividades agrícolas intensivas financian daños directos a la salud, como contaminación y enfermedades relacionadas.
Por ello, sugieren retirar gradualmente estos subsidios y redirigir fondos hacia energías renovables, transporte público y dietas sostenibles.
El llamado coincide con la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, donde se espera que los líderes sanitarios discutan estas recomendaciones.
Reconocer la emergencia médica del cambio climático es clave para implementar acciones que reduzcan muertes y mejoren la resiliencia social planetaria.
