Un impuesto mínimo del 2% a las grandes fortunas en México es una medida que busca reducir la concentración de la riqueza y aumentar la recaudación fiscal.
TRES CLAVES:
1. Un impuesto mínimo del 2% a la riqueza generaría 10.000 millones de dólares anuales a las arcas mexicanas.
2. La recaudación sería equivalente al presupuesto aprobado para el IMSS-Bienestar en 2024.
3. Una tasa del 3% podría recaudar hasta 36.000 millones de dólares, casi 1% del PIB regional.
Quentin Parrinello, director de Políticas del Observatorio Fiscal Internacional, afirmó que establecer un impuesto mínimo a las grandes fortunas es una reforma fiscal posible para México.
Este impuesto funcionaría como un mecanismo de base, asegurando que los superricos paguen al menos una tasa mínima efectiva sobre su riqueza, evitando que tributen menos que el resto de la población.
Además de aumentar la recaudación, la medida busca combatir la concentración de poder económico y político que afecta la calidad de vida de la sociedad.
La propuesta cobra relevancia en un contexto donde la influencia de los superricos en políticas públicas ha sido evidente, como en el segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, agregó Parrinello.
Actualmente, la región no cuenta con un sistema tributario que implemente un impuesto mínimo efectivo sobre la riqueza, por lo que esta iniciativa representa una innovación para corregir desigualdades fiscales y fortalecer las finanzas públicas.
