Así lo hizo saber Claudio Providas, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Brasil, quien aseguró que la democracia en América Latina requiere elecciones, y debe asegurar prosperidad, libertades civiles y efectividad de derechos.
TRES CLAVES:
1. Cuatro de cada cinco latinoamericanos viven en democracias, pero la región sigue siendo la más desigual del mundo.
2. Jóvenes exigen resultados concretos en empleo, educación y calidad de vida, no solo la existencia de sistemas democráticos.
3. La polarización política se debe a la falta de diálogo informado y la desinformación potenciada por redes sociales e inteligencia artificial.
Claudio Providas, representante del PNUD en Brasil, subraya que la democracia no se sostiene solo con el acto de votar o con leyes constitucionales, sino con un sistema que garantice la efectividad de los derechos y la prosperidad ciudadana.
En América Latina, la persistente desigualdad y la falta de resultados tangibles en desarrollo humano generan descontento, especialmente entre los jóvenes que crecieron en democracia y demandan mejoras concretas.
El funcionario señaló que la polarización política, identificada como un riesgo clave para la región, surge de la ausencia de diálogo real y de la dificultad para distinguir información veraz en un entorno saturado por redes sociales e inteligencia artificial.
La consolidación democrática en América Latina depende de fortalecer una clase media educada y de adaptar las instituciones a nuevas realidades sociales y ambientales, con un enfoque en la transparencia y la participación efectiva, agregó.
