Los presidentes de Rusia y China calificaron a Medio Oriente como una “encrucijada crítica” y rechazaron la reanudación de ataques militares, especialmente contra Irán.
TRES CLAVES:
1. Putin y Xi condenaron ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán por violar el Derecho Internacional.
2. Propusieron reforzar la alianza militar entre Rusia y China con maniobras conjuntas y patrullas aéreas y marítimas.
3. Expresaron preocupación por la militarización del Ártico y la acumulación de materiales nucleares en Japón.
Durante un encuentro en Beijing, Vladimir Putin y Xi Jinping enfatizaron la necesidad de detener el conflicto en Medio Oriente, y destacaron que la escalada militar afecta la estabilidad regional y la cadena global de suministro energético.
Xi presentó una propuesta de cuatro puntos para resolver el conflicto, que se intensificó tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero.
Ambos mandatarios denunciaron, además, la militarización del Ártico por parte de Estados Unidos, y criticaron la falta de transparencia de Japón respecto a sus materiales nucleares, advirtiendo sobre eventuales provocaciones.
En el plano bilateral, acordaron fortalecer la cooperación militar y estratégica, ampliando ejercicios conjuntos y coordinación en foros multilaterales para enfrentar amenazas globales.
Putin destacó que la relación entre Rusia y China alcanzó un nivel excepcional, con un crecimiento constante en comercio y cooperación en energía, ciencia y tecnología.
La declaración conjunta reafirma el compromiso de ambos países con políticas exteriores autónomas y la defensa del Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas.
