El gobierno del presidente Petro retiró al encargado de la embajada de Bolivia en Bogotá en respuesta a la expulsión de su embajadora por una supuesta injerencia en asuntos internos.
TRES CLAVES:
1. Bolivia expulsó a la embajadora colombiana por acusaciones de injerencia política.
2. Colombia respondió cesando al encargado de la embajada boliviana en Bogotá.
3. Las tensiones se originaron tras declaraciones del presidente Petro sobre protestas en Bolivia.
La expulsión del encargado de la embajada boliviana en Colombia, Ariel Percy Molina Pimentel, fue anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano como una medida de reciprocidad tras la expulsión de la embajadora Elizabeth García.
Bolivia tomó esta decisión luego de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificara las protestas en Bolivia como una «insurrección popular» contra la «soberbia geopolítica».
Las protestas en Bolivia, lideradas por sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana y grupos afines al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien calificó las declaraciones de Petro como un ataque a la democracia y rechazó cualquier injerencia externa.
Colombia, por su parte, reafirmó su compromiso con la no intervención y la solución pacífica de conflictos.
La crisis boliviana, que inició por reclamos salariales y problemas con el suministro de combustibles, generó bloqueos y manifestaciones principalmente en La Paz y El Alto.
Petro ofreció colaborar para una salida pacífica y pidió evitar presos políticos en la región.
