El Sejm, cámara baja del parlamento de Polonia, aprobó un proyecto de ley que crea la figura legal de «persona más cercana» para registrar uniones extramatrimoniales, incluidas las de parejas del mismo sexo, informó la televisión local TVP Info. De acuerdo con la fuente, el hemiciclo polaco dio luz verde a esta iniciativa gubernamental con 230 votos a favor y 198 en contra, un paso histórico que ahora enfrenta la revisión del Senado y el probable veto del presidente conservador.
Tres claves
1).-El texto, denominado “Ley del estatus de la persona más cercana”, representa una solución de consenso entre las fuerzas de la coalición gobernante.
2).-Los intentos previos de regular las uniones civiles por la vía de los registros civiles habían fracasado en Polonia.
3).- La Constitución polaca define el matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer.
El jefe de la oficina del presidente Karol Nawrocki, Pawel Szfernakier, declaró que el mandatario no respalda la iniciativa porque de facto “iguala el matrimonio con las uniones de pareja”, advirtiendo que no firmará ninguna norma que “socave los derechos constitucionales del matrimonio”.
Analistas políticos señalaron que la tensión entre el legislativo y la presidencia es previsible, ya que la Constitución polaca define el matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer, lo que abre un escenario de veto presidencial o, en su defecto, de eventual litigio ante el Tribunal Constitucional.
La nueva figura legal, que se registraría ante notario, no equipara plenamente estos vínculos al matrimonio, sino que busca otorgar derechos patrimoniales, hereditarios y de toma de decisiones médicas a las parejas no casadas, incluidas las homoparentales.
El proyecto pasará ahora al Senado, de mayoría oficialista, desde donde se remitirá al despacho de Nawrocki.
Especialistas en derecho constitucional advierten que, de ser vetado, la coalición gobernante no cuenta con los votos suficientes para levantarlo, por lo que el futuro de la norma dependerá de la presión social y de los plazos políticos previos a las próximas elecciones.
