Tras las revelaciones sobre la adhesión de su hermano al Régimen de Inocencia Fiscal, el vocero presidencial desmintió haber blanqueado capitales junto a su esposa. Reconoció el trámite de su familiar, pero defendió la legalidad de la medida y atacó al periodismo.

Acorralado por las repercusiones políticas de una investigación periodística, el vocero presidencial Manuel Adorni utilizó los canales oficiales para desmentir de forma categórica que él o su esposa, Bettina, se hayan acogido al polémico Régimen de Inocencia Fiscal impulsado por la administración de Javier Milei. Sin embargo, el funcionario se vio obligado a confirmar que su hermano Francisco, actual asesor del Ministerio de Defensa, sí adhirió a la moratoria y blanqueo de capitales, desatando una fuerte polémica interna.
«Bettina y yo no vamos a entrar en ningún blanqueo. No tenemos nada que blanquear», sentenció de manera tajante el portavoz en un intento por blindar su figura de las acusaciones de contradicción ética que arreciaron desde la oposición y distintos sectores sociales. El funcionario calificó las versiones que lo vinculaban directamente con el trámite como una «operación de prensa» destinada a esmerilar el discurso de austeridad y transparencia del Poder Ejecutivo.
A pesar de su desmentida personal, Adorni no pudo evitar convalidar la información respecto a su hermano Francisco. Al ser consultado sobre el tema, el vocero justificó la decisión de su familiar argumentando que se trata de «una herramienta absolutamente legal» a la que tiene derecho cualquier ciudadano, minimizando el impacto político de que un funcionario de primera línea regularice activos no declarados bajo el amparo de una ley dictada por su propio espacio político.
Tensión en la Casa Rosada y críticas de la oposición
El caso generó un fuerte malestar en el entorno del Presidente. Si bien en Balcarce 50 defienden el Régimen de Inocencia Fiscal como una medida clave para la reactivación económica y la captación de divisas, reconocen por lo bajo que la inclusión de familiares directos del riñón presidencial en el blanqueo resulta «comunicacionalmente nociva».
Desde los bloques opositores salieron en bloque a cruzar las declaraciones del portavoz:
«Hacen malabares retóricos para explicar lo inexplicable. Le exigen sacrificios inhumanos a los trabajadores y jubilados mientras los funcionarios de su propio gobierno aprovechan las ventajas impositivas para blanquear lo que tenían afuera del sistema», dispararon desde las bancadas de la oposición.

Una aclaración que no frena la polémica
El descargo de Manuel Adorni buscó poner un punto final a los rumores que afectaban su patrimonio y el de su cónyuge, pero dejó abierto el debate sobre la idoneidad y el estándar ético de los integrantes de la administración pública.
Mientras el Gobierno intenta acelerar el ingreso de divisas a través de este régimen impositivo especial, la saga de los hermanos Adorni en el Estado —que ya registraba antecedentes de polémica por designaciones y salarios altos— suma un nuevo capítulo de alta exposición que promete continuar en el centro del debate parlamentario durante los próximos días.