Las tres claves:
1. Conmemoración histórica: A una semana del 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, la Iglesia Católica emitió un documento en el que llama a recordar la fecha con «espíritu de reconciliación y compromiso democrático».
2. Autocrítica y llamado: El texto episcopal incluye una reflexión sobre el papel de la Iglesia durante la dictadura y convoca a los fieles a participar de una jornada de oración por la paz y la justicia.
3. Agenda de actividades: Se anunciaron misas, debates y actos conmemorativos en todo el país, con especial énfasis en la participación de jóvenes y en la promoción de los derechos humanos.
A exactamente una semana de que se cumplan 50 años del golpe cívico-militar que instauró la última dictadura en Argentina, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un documento titulado «Memoria, verdad y esperanza: a 50 años del 24 de marzo», en el que convoca a los fieles y a la sociedad en su conjunto a una jornada de reflexión y oración. El texto, firmado por el presidente de la CEA, monseñor Oscar Ojea, reconoce que «la herida de aquellos años aún duele en el cuerpo de la Patria» y subraya la necesidad de «seguir trabajando por la verdad y la justicia, sin odios ni venganzas, pero con el firme compromiso de que nunca más se repitan los horrores del pasado». El documento también incluye una autocrítica implícita al papel de sectores eclesiásticos durante el terrorismo de Estado: «Como Iglesia, pedimos la gracia de reconocer nuestras propias sombras y de caminar junto a los que sufrieron, especialmente junto a los desaparecidos y sus familias».
La conmemoración del cincuentenario, que tendrá su acto central el próximo 24 de marzo en la Plaza de Mayo, encuentra a la Iglesia abocada a una intensa agenda de actividades. Además de la misa que se celebrará en la Catedral Metropolitana, las diócesis de todo el país organizará debates abiertos, proyecciones de documentales y encuentros con sobrevivientes y familiares de víctimas. «Queremos que los jóvenes, que no vivieron esos años, puedan conocer lo que pasó y entender el valor irrenunciable de la democracia», señalaron desde la Pastoral Social. En su mensaje, los obispos también hicieron hincapié en los desafíos actuales: «La memoria del terror nos interpela a construir una sociedad sin exclusiones, donde la pobreza, la violencia y la desigualdad no sean moneda corriente». La convocatoria episcopal busca posicionar a la Iglesia como un actor de unidad en una fecha que, a medio siglo del golpe, sigue generando fuertes controversias y debates en la sociedad argentina.
