Así lo alertó el Ministerio de Sanidad de Gaza que, además, aseguró que están afectados equipos de diagnósticos, lo que dificulta el control y el tratamiento de la enfermedad.
TRES CLAVES:
1. El 76% de los equipos de diagnóstico por imagen en Gaza están destruidos y el resto funciona en condiciones precarias.
2. Solo 5 de 18 tomógrafos y 33 de 88 máquinas de rayos X convencionales están operativos.
3. Otros factores como la mala alimentación, el estrés psicológico por la inseguridad y la pobreza aumentan las complicaciones provocadas por la hipertensión.
La falta de medicamentos y revisiones médicas prolongadas impide la detección temprana y el control de la hipertensión en Gaza, donde 225.000 pacientes están en riesgo.
La destrucción de centros de atención primaria y la escasez de equipos diagnósticos, como resonancias magnéticas y tomógrafos, agravan la situación.
Además, factores como la mala alimentación, el estrés psicológico por la inseguridad y la pobreza aumentan las complicaciones de la enfermedad.
El Ministerio de Sanidad solicitó la intervención urgente de organismos internacionales para proveer medicamentos y mejorar las condiciones de vida.
