Científicos alertaron que el calentamiento global intensifica la transformación del mercurio en metilmercurio, una forma más tóxica que se acumula en la cadena alimentaria marina y puede afectar a las personas que consumen pescado.
TRES CLAVES:
1. Hay 230.000 toneladas de mercurio en los océanos, con permanencia de hasta 300 años.
2. El aumento de temperatura eleva la actividad bacteriana que convierte mercurio en metilmercurio.
3. La principal fuente de mercurio es humana: quema de combustibles fósiles, minería e industria.
Durante la Reunión Magna 2026 de la Academia Brasileña de Ciencias en Río de Janeiro, expertos nacionales e internacionales destacaron que el calentamiento global acelera la producción de metilmercurio, un compuesto altamente tóxico que se acumula en organismos marinos y puede llegar a los humanos a través del consumo de pescado.
Y agregaron que este proceso se ve agravado en regiones como el Ártico, donde el deshielo libera mercurio atrapado en el hielo.
El mercurio presente en los océanos proviene de fuentes naturales como actividad volcánica y erosión, y de actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles, minería y producción industrial.
Los científicos subrayaron que, aunque no se puede detener la producción bacteriana de metilmercurio, es posible disminuir la cantidad de mercurio disponible mediante políticas ambientales coordinadas.
El mercurio afecta la biodiversidad marina y su ciclo global está influenciado por cambios en el uso del suelo y actividades económicas, lo que requiere una mayor investigación y acción gubernamental global.
