Así lo afirman organizaciones ambientales y alertan que la falta de aviso afectó a comunidades costeras en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
TRES CLAVES:
1. Manchas de hidrocarburo se detectaron desde el 6 de febrero en el ducto “OLD AK C” frente a Campeche.
2. El buque “Árbol Grande” operó ocho días en el sitio desde el 7 de febrero, mientras la mancha alcanzó 300 km².
3. Para el 21 de marzo, 630 km de litoral, incluyendo playas y manglares, estaban contaminados sin alerta previa a las comunidades locales.
Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental señalaron que evidencias satelitales y operativas prueban que el derrame de hidrocarburos comenzó en febrero en un ducto activo de Pemex, contradiciendo el reporte que lo ubicó en marzo.
La presencia prolongada del buque “Árbol Grande” en el área y las maniobras de dispersión indican que las autoridades tenían conocimiento temprano del incidente.
El hidrocarburo llegó a las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas a inicios de marzo, afectando ecosistemas y actividades pesqueras, pero la falta de información oportuna impidió que las comunidades se prepararan, agravando los daños ambientales y económicos.
Las organizaciones critican que el gobierno atribuyó el derrame a causas naturales o un buque no identificado, mientras que las pruebas apuntan a una falla en el ducto de Pemex, omisión que violaría el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos, que exige notificación inmediata y coordinación institucional.
