Transportistas, mineros, campesinos y maestros protagonizan protestas que desafían al Gobierno que acumula 176 conflictos en el primer trimestre y una tensión social creciente.
TRES CLAVES:
1. La Central Obrera Boliviana rechazó la mesa de diálogo y convocó a una asamblea para definir nuevas medidas el 1 de mayo.
2. Bolivia cerró 2025 con una contracción del PIB del 1,6% y proyecta un déficit fiscal del 9% para 2026.
3. En seis meses, YPFB tuvo tres presidentes y enfrenta crisis institucional tras huelgas y escándalos por la calidad del combustible.
Las protestas en Bolivia reúnen a diversos sectores que exigen soluciones ante la crisis económica y social. La COB, principal sindicato, rechazó la propuesta gubernamental de diálogo por considerarla tardía y prepara un cabildo abierto asambleario en El Alto para definir acciones.
El presidente Rodrigo Paz, en su primer semestre, enfrenta una economía estancada con inflación alta y un crecimiento menor al 1%, según sus propias proyecciones.
La conflictividad social se refleja en 176 eventos registrados en tres meses, con sectores que pueden articularse en un pliego nacional de demandas.
La crisis en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con cambios frecuentes en su dirección, agrava la situación energética y política.
Las elecciones regionales recientes dejaron al oficialismo con solo dos gobernaciones pero sin una oposición unificada que amenace directamente al Ejecutivo.
El cabildo del 1 de mayo será clave para medir la capacidad del gobierno para contener la crisis y definir su rumbo político y económico en el corto plazo.
