El gobierno federal de Brasil recaudó 278,8 mil millones de reales en impuestos, contribuciones y demás ingresos en abril. Se trata del mejor resultado para dicho mes desde el inicio de la serie histórica en 1995. Los datos fueron difundidos por la Secretaría de Ingresos Federales y muestran un crecimiento real del 7,82% respecto a abril de 2025, descontando la inflación.
Tres claves
1).-En el acumulado de enero a abril, la recaudación alcanzó los 1,05 billones de reales, lo que representa un alza real del 5,41% en comparación con el mismo periodo del año pasado.
2).-El buen desempeño fue impulsado principalmente por un aumento del 4,83% en la recaudación de la seguridad social (62,7 mil millones de reales), cifra vinculada al incremento del empleo formal.
3).- El comportamiento estuvo influenciado por el aumento de la masa salarial del país, que creció un 3,61% en marzo en la comparación anual.
Según la Secretaría, el desempeño fue impulsado principalmente por un aumento del 4,83% en la recaudación de la seguridad social (62,7 mil millones de reales), cifra vinculada al incremento del empleo formal.
Este comportamiento estuvo influenciado por el aumento de la masa salarial del país, que creció un 3,61% en marzo en la comparación anual.
Asimismo, se registró una expansión del 9,18% en la recaudación de la seguridad social vinculada al Simples Nacional — régimen tributario especial para micro y pequeñas empresas.
En la práctica, un mayor número de empleos formales y salarios más altos aumentan automáticamente las contribuciones recaudadas por el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS).
Otro punto destacado de la recaudación fue el sector de petróleo y gas natural. Los impuestos y las regalías de explotación de este rubro crecieron un 541% en abril, alcanzando los 11,4 mil millones de reales. En el acumulado del año, el alza llega al 264%, con ingresos de 40,2 mil millones de reales.
El crecimiento fue provocado principalmente por la fuerte valorización internacional del petróleo ante las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y la guerra que involucra a Irán.
Con el barril más caro, las empresas del sector obtienen mayores ganancias, por lo que tributan más y pagan más regalías al gobierno.
