El gobierno brasileño redujo impuestos y otorgó subsidios al diésel para mitigar el impacto del aumento del petróleo por la guerra en Irán. Las medidas buscan proteger a conductores y camioneros y evitar el encarecimiento de alimentos.
TRES CLAVES:
1. Se eliminan impuestos sobre la importación y comercialización del gasóleo.
2. El subsidio reduce el precio del diésel en hasta R$ 0,64 por litro para productores e importadores.
3. La Agencia Nacional del Petróleo fiscalizará aumentos abusivos y almacenamiento injustificado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó un decreto para eliminar impuestos al gasóleo y una medida provisional que subsidia el combustible para productores e importadores.
Estas acciones buscan evitar que el alza internacional del petróleo, impulsada por la guerra en Irán, afecte directamente a los consumidores brasileños, especialmente a conductores y camioneros.
El recorte fiscal reduce el precio del litro de gasóleo en 0,32 reales en la refinería, mientras que el subsidio puede bajar hasta 0,64 reales por litro.