Un deslizamiento en el kilómetro 115,200 del acceso amazónico suspendió el tránsito de trenes hacia Machu Picchu, afectando a turistas y comunidades locales en un periodo clave para el turismo en Cusco.
TRES CLAVES:
1. El huaico dañó la vía férrea en Mandor, interrumpiendo la ruta alternativa entre Hidroeléctrica y Machu Picchu Pueblo.
2. El tramo tradicional Ollantaytambo/Machu Picchu opera con normalidad.
3. En enero ya se había suspendido este mismo tramo por otro huaico.
La interrupción del servicio ferroviario en la ruta amazónica complica el acceso para cientos de visitantes y residentes que optan por esta vía para evitar la ruta tradicional desde Ollantaytambo, que sí se mantiene en servicio.
El personal técnico evalúa el daño para planificar la rehabilitación, mientras persisten las lluvias intensas asociadas al fenómeno ‘El Niño Costero’, que aumentan el riesgo de nuevos deslizamientos.
Esta situación se suma a la vulnerabilidad estructural que enfrenta la infraestructura ferroviaria, ya afectada en enero por un huaico en un punto cercano.
Un huaico es un deslizamiento aluvional rápido y violento de lodo, rocas y agua que desciende por las laderas de cerros y quebradas.
