Organizaciones sociales recordaron la persecución y tortura de campesinos durante la dictadura de Stroessner, que acusó a las Ligas Agrarias Cristianas de comunistas por promover una vida comunitaria autosuficiente.
TRES CLAVES:
1. En 1976, la dictadura militar arrestó y torturó a campesinos organizados en las Ligas Agrarias Cristianas.
2. Las Ligas crearon escuelas en guaraní y comunidades de producción independientes del Estado.
3. La persecución buscó frenar la autonomía campesina ante la expansión de plantaciones de soja y trigo.
Las Ligas Agrarias Cristianas surgieron en la década de 1960 como un movimiento campesino basado en la doctrina social de la iglesia, con el objetivo de promover la reforma agraria y la justicia social.
Su modelo de vida comunitaria y autosuficiente incluía la creación de escuelas en idioma guaraní y la organización de comunidades productivas independientes del Estado.
Durante la Semana Santa de 1976, la dictadura de Alfredo Stroessner intensificó la represión contra estas comunidades, acusándolas falsamente de comunistas.
Esta persecución implicó detenciones masivas, torturas y desapariciones, afectando a líderes y miembros como Cristina Olazar, fundadora de las Ligas en San Pedro.
El recuerdo de estos hechos en el Museo de las Memorias de Asunción busca mantener viva la memoria de la resistencia campesina y denunciar las violaciones a los derechos humanos cometidas.
