Las fuerzas de seguridad sirias detuvieron a once personas vinculadas a Hezbolá que preparaban actos de sabotaje y el asesinato de líderes del nuevo gobierno tras la caída de Bashar al Assad.
TRES CLAVES:
1. La célula fue desarticulada en operaciones simultáneas en cinco provincias sirias.
2. Se incautaron explosivos artesanales, lanzagranadas, fusiles y municiones.
3. Hezbolá asegura no tener presencia ni actividad en Siria y rechaza las acusaciones.
El Ministerio del Interior de Siria informó que la célula vinculada a Hezbolá fue desmantelada tras recibir entrenamiento en Líbano y planear asesinatos sistemáticos de altos cargos del gobierno instaurado tras la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024.
Las operaciones se llevaron a cabo en Campiña de Damasco, Alepo, Homs, Tartus y Latakia, donde se detuvo a once personas y se confiscaron armas.
Hezbolá negó cualquier implicación, afirmando que no opera en territorio sirio y que las acusaciones buscan generar tensiones entre Siria y Líbano.
El grupo insiste en que su foco está contra Israel y no en desestabilizar a los estados vecinos.
Desde la caída de Al Assad, el nuevo gobierno liderado por Ahmed al Shara intensificó acciones contra Hezbolá, considerado una organización aliada del expresidente.
