Un hombre armado abrió fuego en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, poniendo en riesgo a Donald Trump, al vicepresidente JD Vance y a otros líderes.
TRES CLAVES:
1. El agresor, Cole Tomas Allen, disparó 4 a 6 veces con armas legalmente adquiridas y fue detenido en el lugar.
2. Más de 2600 periodistas presentes se refugiaron mientras el Servicio Secreto evacuaba a Trump y al gobierno.
3. La gala contó con la presencia casi completa del gobierno, incluyendo secretario de Defensa y jefe del FBI.
La gala anual de corresponsales en Washington se tornó caótica cuando un hombre de 31 años abrió fuego poco después de servirse los aperitivos.
Cole Tomas Allen, hospedado en un hotel cercano, logró evadir controles y disparó con un rifle y pistola, además de portar cuchillos.
El Servicio Secreto actuó rápidamente para proteger a las figuras políticas presentes, incluyendo al presidente Trump y al vicepresidente Vance, evacuándolos por rutas separadas.
El atacante fue detenido en el lugar y solo un agente resultó herido, evitando una tragedia mayor.
La presencia de casi todo el gobierno en un solo evento, algo inusual por protocolos de seguridad, generó interrogantes sobre la planificación del encuentro.
Trump, tras ser llevado a la Casa Blanca, ofreció una conferencia de prensa donde llamó a la unidad y condenó la violencia política.
El FBI inició una investigación para esclarecer cómo Allen pudo ingresar armado y cuáles fueron sus motivaciones, mientras la comunidad internacional expresó su solidaridad con los afectados y rechazó el fanatismo político.
