La nueva defensora del Pueblo de Venezuela, Eglée González, asumió su cargo con un diagnóstico crítico sobre la situación institucional y social del país, y planteó la necesidad de reconstruir la credibilidad del organismo.
1. Un diagnóstico crítico sobre la situación del país
González afirmó que enfrenta “un país sin respuestas”, atravesado por la vulnerabilidad, donde la ciudadanía demanda soluciones urgentes.
2. La Defensoría como institución a reconstruir
La funcionaria describió al organismo como “una página en blanco”, con el desafío de recuperar presencia, legitimidad y capacidad de respuesta.
3. Promesa de una gestión cercana y orientada al ciudadano
Planteó la necesidad de una Defensoría más accesible, capaz de acompañar a la población frente a arbitrariedades.
“Es muy grande el compromiso que tengo, porque este es un país sin respuestas, y la vulnerabilidad pareciera que atravesara a todos. Esas respuestas tenemos que construirlas”, afirmó Eglée González en una entrevista con Unión Radio.
En ese sentido, remarcó: “un país que frente a las arbitrariedades tú no sabes a quién acudir (…) te das cuenta que es inmenso el compromiso, pero también te das cuenta que puedes hacer mucho con lo poco”.
Las declaraciones se producen en el inicio de su gestión, en un contexto marcado por cuestionamientos sobre el funcionamiento institucional y la necesidad de reconstruir canales de atención ciudadana.
