El incremento del petróleo, que superó los 100 dólares por barril debido a la Guerra en Medio Oriente, impacta en los precios internos de los combustibles en toda América Latina y algunos países adoptan medidas para reducir el impacto.
TRES CLAVES:
1. En Argentina, luego de un 20% de aumento en un mes, congelaron las tarifas por 45 días.
2. Brasil y México aplican subsidios para contener precios, mientras Chile trasladó el aumento directamente a los consumidores.
3. Ecuador enfrenta protestas tras reducir subsidios al diésel, evidenciando el impacto social de los ajustes.
Colombia, con limitada capacidad de refinación, refleja rápidamente estos aumentos en sus costos, afectando el ingreso disponible y la actividad económica. La Comisión de Regulación de Energía y Gas autorizó el ajuste tras dos meses de reducciones, generando preocupación por el contrabando de los combustibles en zonas fronterizas.
Mientras algunos países como Brasil y México optan por subsidios para mitigar el impacto en los consumidores, Chile decidió trasladar el aumento, lo que se traduce en un fuerte golpe inflacionario.
Ecuador, al reducir subsidios, enfrenta protestas sociales, mostrando los riesgos políticos de estas medidas.
En Estados Unidos los combustibles aumentaron un 40% desde el comienzo de la Guerra.
Argentina, luego de un incremento de un 20% en un mismo mes, acordó el congelamiento de las tarifas por 45 días.
La región continúa vulnerable a las fluctuaciones externas, con efectos inmediatos en la economía y la estabilidad social.
