El Banco Central de Venezuela retomó su participación en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, un organismo que agrupa a bancos centrales de América Latina y el Caribe y que funciona como espacio de cooperación técnica en materia monetaria, bancaria, cambiaria y financiera.
Tres claves:
- El BCV reingresó al CEMLA durante la CXX Reunión de Gobernadores y asamblea del organismo, realizada el 8 de mayo en Tarragona, España.
- La reincorporación permitirá acceder a programas de cooperación técnica, intercambio con otros bancos centrales y formación especializada.
- La agenda de trabajo para 2026 incluye normalización institucional y uso de tecnologías como inteligencia artificial, machine learning y big data.
El Banco Central de Venezuela informó que retomó su participación en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, conocido como CEMLA, como parte de un proceso de reintegración a espacios financieros multilaterales. El reingreso se produjo durante la CXX Reunión de Gobernadores y asamblea del organismo, celebrada el viernes 8 de mayo en Tarragona, España, con la participación del presidente encargado del BCV, Luis A. Pérez G.
El CEMLA fue fundado en 1952 y tiene sede en Ciudad de México. Su función es promover el análisis, la investigación, la capacitación y la cooperación entre bancos centrales en temas monetarios, bancarios, cambiarios y de estabilidad financiera. Según los reportes sobre el reingreso, el organismo está integrado por 52 instituciones y cuenta con bancos centrales colaboradores como la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de España.
Para el BCV, el retorno al CEMLA tiene un valor técnico e institucional. Luis Pérez sostuvo que se trata de “volver a donde siempre debimos estar” y definió al CEMLA como el foro natural de los bancos centrales de la región. La reincorporación le permitirá a Venezuela retomar espacios de intercambio con sus pares latinoamericanos, compartir experiencias de política monetaria y acceder a programas de trabajo conjunto.
La agenda trazada para 2026 combina dos dimensiones: normalización institucional y nuevas tecnologías. En la reunión se discutió el uso de inteligencia artificial, machine learning y big data para fortalecer la cooperación regional y mejorar las herramientas de análisis económico, monetario y cambiario. En ese plano, el retorno venezolano no aparece solo como una señal diplomática, sino también como una vía para actualizar capacidades técnicas del ente emisor.
