EL Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, general Philip J. Ryan visita Bolivia en el marco de una serie de reuniones que mantendrá con autoridades del Ministerio de Defensa de ese país andino amazónico, según confirmó la embajada de EE.UU. en la Paz.
Tres claves
1).- La llegada de Ryan es la primera visita a Bolivia de un alto cargo castrense de Estados Unidos desde casi 20 años lo cual refleja el propósito de ambos países de retomar los nexos bilaterales.
2).- El jefe del Comando Sur visitará la embajada estadounidense y sostendrá un encuentro con los cadetes del Colegio Militar del Ejército boliviano.
3).- La visita del militar estadounidense a Bolivia transcurre en un contexto en que las fuerzas bajo su mando han provocado ataques contra embarcaciones en aguas del Pacífico y del mar Caribe, a las que Washington acusó de “narcotráfico”.
El mayor General del Ejército de Estados Unidos, Philip J. Ryan, comandante general del Comando Sur de ese país, se reunirá en Bolivia con autoridades del Ministerio de Defensa de ese país.
Según la embajada norteamericana ante La Paz, la de Ryan es la primera visita de un alto cargo castrense de Estados Unidos a Bolivia desde 2006, lo cual refleja el propósito de ambos países de fortalecer los nexos bilaterales.
Según la misión diplomática de Washington ante La Paz, al margen de sus pláticas con homólogos bolivianos, el jefe del Comando Sur visitará la embajada estadounidense y sostendrá un encuentro con los cadetes del Colegio Militar del Ejército.
“Me honra estar aquí y traer conmigo el respeto y el compromiso del Comando Sur de los Estados Unidos. Nuestras Fuerzas Armadas están unidas por un compromiso compartido de servir a nuestros pueblos, defender a nuestras naciones y actuar con profesionalismo e integridad (…)”, afirmó el visitante citado en una nota institucional de la misión diplomática.
La visita de Ryan a Bolivia transcurre en un contexto en que las fuerzas bajo su mando han provocado al menos 185 muertes en ataques contra embarcaciones en aguas del Pacífico y del mar Caribe, a las que Washington acusa sin presentar pruebas de “narcotráfico”.
