Lai Ching Te aseguró que Taiwán es un país independiente y democrático que no buscará la confrontación, pero que tampoco renunciará a su soberanía frente a la presión china.
TRES CLAVES:
1. Taiwán se define como un Estado democrático independiente y no cederá soberanía ni dignidad.
2. Rechaza la reunificación con China como forma de coacción y apuesta por el diálogo respetuoso.
3. Estados Unidos vende armas a Taiwán para mantener la paz ante la amenaza militar china.
El presidente de Taiwán, Lai Ching Te, respondió al encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump reafirmando la postura de la isla como un país soberano y democrático.
Aunque Taiwán no busca provocar conflictos ni aumentar tensiones, enfatizó que tampoco no renunciará a su soberanía ni a su estilo de vida libre bajo presión externa.
Lai destacó la necesidad de mantener el statu quo en las relaciones con China, evitando la reunificación forzada, y promovió un intercambio de información y diálogo basados en la igualdad y la dignidad.
La isla enfrenta la amenaza constante de China, que no descarta usar la fuerza para anexarla y continúa fortaleciendo su poder militar en la región.
En este contexto, la venta de armas por parte de Estados Unidos a Taiwán es vista como un elemento clave para preservar la estabilidad regional.
La mayoría de los taiwaneses apoyan la soberanía de la isla, aunque muchos prefieren mantener la situación actual sin declarar formalmente la independencia.
Beijing, por su parte, rechaza las fuerzas independentistas taiwanesas y las acusa de desestabilizar la zona.
