Joseph Aoun aseguró que hará «lo imposible» para acabar con los ataques de Israel en el sur del Líbano, a pesar de que el alto el fuego con Hezbolá sigue activo.
TRES CLAVES:
1. Desde el 2 de marzo, los ataques israelíes dejaron casi 3.000 muertos y 9.000 heridos en el Líbano.
2. El alto el fuego pactado con Hezbolá en abril no detuvo los ataques de los confrontados.
3. Aoun exige la retirada israelí, despliegue del Ejército libanés en la frontera y ayuda económica para daños.
El presidente libanés Joseph Aoun declaró que su responsabilidad es detener la guerra en su país al menor costo posible, destacando la importancia de proteger a los niños como futuro del país.
A pesar de la tregua establecida en abril con el partido-milicia chií Hezbolá, considerado como terrorista por Israel y un brazo armado proxy de Irán, los ataques continúan diariamente, agravando la crisis humanitarian en el sur libanés.
Aoun subrayó que para avanzar en negociaciones es indispensable la retirada de las tropas israelíes, el mantenimiento del alto el fuego, el despliegue del Ejército libanés en la frontera y el retorno de los desplazados. Además, solicitó ayuda económica para reparar los graves daños causados por la ofensiva.
La persistencia de los ataques provocó un aumento constante de víctimas, incluyendo 108 trabajadores sanitarios fallecidos, 3.000 muertos en total y más de 9.000 heridos, lo que evidencia la fragilidad de la tregua y la urgencia de una solución definitiva para la estabilidad en la región.
