La encuesta Atlas/Bloomberg muestra que la disputa presidencial brasileña también se ordena por clivaje religioso: Lula lidera con amplitud entre católicos, creyentes sin religión, otras religiones y agnósticos o ateos, mientras Flávio Bolsonaro obtiene una ventaja contundente entre evangélicos. El relevamiento fue realizado entre el 13 y el 18 de mayo y también ubica a Lula por delante a nivel nacional y en un eventual segundo turno.
Tres claves
- Lula lidera entre católicos con 52,2% contra 31,5% de Flávio Bolsonaro, un dato central porque los católicos representan el 56,7% de la población.
- Flávio Bolsonaro se impone entre evangélicos con 50,9% contra 25% de Lula, la brecha religiosa más favorable para el bolsonarismo.
- Entre agnósticos o ateos, Lula alcanza 77%, mientras Flávio cae a 7,2%, lo que confirma una polarización cultural además de electoral.
La encuesta Atlas/Bloomberg vuelve a mostrar un problema estratégico para el progresismo brasileño: la disputa religiosa atraviesa la lucha social y no puede reducirse solamente a ingresos, clases o regiones. Entre católicos, Lula aparece claramente arriba, con 52,2%, seguido por Flávio Bolsonaro con 31,5%. Pero entre evangélicos el cuadro se invierte con fuerza: Flávio llega a 50,9% y Lula queda en 25%. Ese segmento, que representa el 26,9% de la población brasileña, sigue siendo uno de los territorios políticos más favorables para el bolsonarismo.
El dato también muestra que Lula conserva una ventaja amplia fuera del universo evangélico. Entre quienes pertenecen a “otra religión” obtiene 56,1% contra 28,5% de Flávio; entre creyentes sin religión llega a 49,3% contra 31%; y entre agnósticos o ateos alcanza un 77%, con Flávio Bolsonaro muy lejos, en 7,2%. La diferencia no es menor: mientras el bolsonarismo retiene una fuerte conexión con el voto evangélico, Lula aparece como el candidato dominante entre los demás grupos religiosos y no religiosos.
La lectura política de fondo es que Brasil mantiene una polarización electoral con base territorial, social y también cultural. Reuters informó que, en el mismo relevamiento AtlasIntel/Bloomberg, Lula vencería a Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta por 48,9% a 41,8%, mientras que en primera vuelta el presidente aparece con 47% frente a 34,3% del senador. Pero el recorte por religión revela el desafío más profundo: para ampliar su mayoría, Lula necesita sostener la ventaja entre católicos y sectores no religiosos sin resignar el terreno evangélico, donde el bolsonarismo conserva una capacidad de movilización decisiva.
