El Nacional de Buenos Aires y el Carlos Pellegrini fueron ocupados por estudiantes que reclaman el cumplimiento de la Ley que el Gobierno de Javier Milei no ejecuta, en una medida que visibiliza la crisis de la educación pública argentina.
TRES CLAVES:
1. Las tomas comenzaron el martes y fueron votadas en asambleas estudiantiles.
2. La Ley de Financiamiento Universitario está judicializada y pendiente de resolución en la Corte Suprema de Justicia.
3. Familias del Nacional enviaron una carta al presidente Milei responsabilizando al Gobierno por la crisis educativa y las medidas de fuerza.
La Ley de Financiamiento Universitario, que fue aprobada el año pasado y ratificada judicialmente, no está siendo ejecutada por el Ejecutivo y afecta el presupuesto destinado a universidades y colegios preuniversitarios públicos.
Las asambleas estudiantiles decidieron que la toma no suspenderá completamente las clases, permitiendo que quienes quieran continúen asistiendo mientras se realizan clases públicas y actividades abiertas para visibilizar el reclamo.
Paralelamente, se llevan a cabo paros en las facultades, desde donde se Denuncian la pérdida de docentes y el gran deterioro de las condiciones educativas.
Un colectivo de familias del Colegio Nacional Buenos Aires responsabilizó al presidente Javier Milei y a funcionarios de su Ejecutivo ante la falta de recursos y la consecuente crisis, advirtiendo que las medidas de fuerza son consecuencia de esta situación, reclamaron que se garantice la seguridad de los estudiantes y que no haya intervenciones represivas en los establecimientos.
La protesta se da en un contexto de debate judicial sobre la ley y con fuertes cruces mediáticos entre las autoridades universitarias y el Gobierno.
