Desde 1976, los glaciares han perdido 9.179 gigatoneladas de hielo, con un 41% derritiéndose entre 2015 y 2024, lo que eleva el nivel del mar y pone en riesgo a las comunidades costeras. Este fenómeno está vinculado al calentamiento global y afecta el clima global.
TRES CLAVES:
1. El deshielo acumulado equivale a 9.000 km³ de agua, similar al flujo del río Amazonas en 470 días.
2. El 98% del hielo perdido desde 1990 se ha vertido en océanos en forma líquida.
3. La frecuencia de desastres costeros por ciclones y frentes fríos se multiplicó por 19 en 30 años.
El estudio «Planeta en Deshielo» revela que la mayor parte del hielo derretido proviene de la Antártida y Groenlandia, que han perdido 8.000 gigatoneladas desde 2002.
Este ritmo acelerado de pérdida iguala en poco más de dos décadas lo que los glaciares globales perdieron en casi 50 años, lo que provoca un aumento del nivel del mar y la erosión de las costas.
El agua dulce proveniente del deshielo altera la salinidad oceánica y debilita las corrientes marinas que regulan el clima, afectando especialmente al Atlántico Sur.
