El expresidente Evo Morales pidió convocar a elecciones nacionales ante la crisis política y social que paraliza al gobierno de Rodrigo Paz.
TRES CLAVES:
1. Morales calificó a Rodrigo Paz como “presidente por accidente” y denunció la falta de programa.
2. El presidente y su vicepresidente no se hablan, y Paz le quitó atribuciones constitucionales a Lara, agravando la crisis.
3. El Tribunal Constitucional impide que Morales se postule nuevamente, tras cumplir dos mandatos presidenciales.
La crisis política en Bolivia se profundiza con la intervención directa de Evo Morales, quien señaló que la única solución institucional es adelantar las elecciones para pacificar el país.
La actual administración de Rodrigo Paz enfrenta masivas protestas de sectores obreros, campesinos y docentes que exigen su renuncia, mientras el Ejecutivo sufre una ruptura interna que dificulta su funcionamiento.
Morales denunció que la gobernabilidad está rota y que el gobierno carece de estructura política y programa económico claros, y reveló la tensión entre Paz y su vicepresidente Edmand Lara, cuyo distanciamiento se agravó cuando Paz le retiró atribuciones por medio de decretos, situación que -según Morales- justifica constitucionalmente la convocatoria a elecciones en un plazo de 90 días.
Morales enfrenta límites legales, ya que la Constitución y el Tribunal Constitucional boliviano lo inhabilitan para postularse nuevamente a la Presidencia.
El gobierno de Paz sigue aislado políticamente y bajo presión creciente, con un escenario de alta polarización y protestas que amenazan con desbordar la capacidad del Estado boliviano.
